Comienzan las obras en la iglesia de Santa María de Figueiras

Miércoles, 3 Diciembre, 2014

La Oficina Técnica del Consorcio de Santiago acaba de comenzar las obras en la iglesia de Santa María de Figueiras, centradas en la cubierta y en los remates exteriores e interiores del templo, con el fin de resolver el problema de entrada del agua de la lluvia a través del campanario y que afecta al inmueble. Los trabajos, adjudicados a la empresa Rehabilita, Gestión Integral de Rehabilitaciones y Restauración, S.L., está previsto que finalicen en un máximo de tres meses. El presupuesto global de la intervención asciende a los 22.687,50 euros.

 

La iglesia de Santa María de Figueiras es de origen románica, de la segunda mitad del siglo XII. La fachada, de estilo neoclásico, se realizó en el siglo XIX. Durante la década de los setenta (entre 1978 y 1979) se llevaron a cabo una serie de reformas importantes. Uno de los muros de la nave tenía problemas de estabilidad y se hizo, en parte, de nuevo. Los muros se revocaron interior y exteriormente con mortero de cemento. Por su parte, la cubierta actual se sustenta sobre una estructura de hormigón.

 

En 2003-2004 el Consorcio de Santiago intervino en el templo. Entonces se reparó la cubierta, con el relevo de todo el material de cobertura y la colocación de canalones y bajantes, junto con la renovación de las revocaduras exteriores y la introducción de un sistema de drenaje perimetral por el exterior para reducir la humedad dentro del templo. Tal como indica la arquitecta de la Oficina Técnica del Consorcio responsable de esta obra, Idoia Camiruaga, “pasados los años, se hacen imprescindibles las labores de mantenimiento, por lo que hace falta reparar los paramentos de la iglesia, en especial los interiores debido a que su pintura plástica, excesivamente impermeable, provoca mayor humedad en los muros. Por su parte, los paramentos exteriores están muy atacados por musgos y algas”. 

 

La arquitecta explica que, “aunque el estado de conservación general del edificio es bueno, la finalidad de las obras es evitar la entrada de agua de la lluvia y las consecuentes humedades en la nave de la iglesia”. En esta línea, destaca que en 2013 el Consorcio de Santiago restauró las pinturas murales del siglo XVI de alto valor artístico y histórico que salieron a la luz en el templo, por lo que considera “imprescindible mantener el ambiente interior en condiciones climáticas lo más estables posible”.

 

La intervención en la cubierta 

 

Debido a que el agua de lluvia entra por la cubierta, se sustituirá toda la teja que se encuentra en mal estado. También se colocará una protección especial entre la cubierta y el campanario de la iglesia para recoger las aguas pluviales y evitar que se filtren al interior del edificio. Por otro lado, se instalará una lámina de fibra de polietileno de alta densidad, que permita el paso del vapor de agua pero no el de agua líquida. Además, se procederá tanto a la limpieza de canalones como de bajantes. 

 

La intervención en los muros exteriores e interiores 

 

El paramento interior de los muros de la iglesia está recebado con argamasa de cemento y arena, dejando una banda en la parte baja para permitir la aireación de los mismos. “Pero esta solución no resulta suficiente, puesto que hay mucho recebo suelto debido a las sales que porta la humedad de capilaridad, con las consecuentes manchas de humedad en el interior del templo” -apunta la arquitecta Idoia Camiruaga-.

 

La arquitecta del Consorcio indica que se trata de una revocadura “muy poco permeable al vapor del agua y, al mismo tiempo, rígida y muy dura, lo que complica su eliminación”. Se tratará pues de eliminar la pintura de toda la superficie exterior de la iglesia, en la que finalmente se aplicará un tipo de pintura que permita el paso del vapor de agua y, así, facilite la eliminación de la humedad de los muros.