La presidenta del Consorcio de Santiago visita el hórreo de Vista Alegre tras la finalización de las obras de restauración

Visita hórreo da Finca de Vista Alegre
Domingo, 21 Junio, 2026

La presidenta del Consorcio de Santiago y alcaldesa de Santiago de Compostela, Goretti Sanmartín Rei, visitó junto al gerente del Consorcio de Santiago, José Antonio Domínguez Varela, y personal técnico responsable del proyecto, el hórreo de la Finca de Vista Alegre una vez finalizadas las obras de restauración impulsadas por el organismo interadministrativo para garantizar la conservación y recuperación de este destacado elemento del patrimonio etnográfico compostelano.

 

El Consorcio destinó a esta actuación una inversión de 18.139,39 euros, IVA incluido, que permitió intervenir sobre un hórreo de comienzos del siglo XX que presentaba un avanzado estado de deterioro, con daños en la cubierta, los elementos estructurales de madera, las carpinterías y los paramentos pétreos.

 

Los trabajos realizados incluyeron la limpieza integral del entorno y del interior de la construcción, la restauración de la cubierta mediante la reparación de las cerchas de madera de castaño y la recuperación de la cobertura tradicional de teja, así como la restauración de las puertas y de sus herrajes mediante técnicas tradicionales. La intervención se completó con la limpieza y rejuntado de los elementos pétreos y con la aplicación de tratamientos destinados a mejorar la conservación del conjunto y evitar filtraciones de agua.

 

Todas las actuaciones se ejecutaron siguiendo criterios de mínima intervención y respeto por los sistemas constructivos tradicionales, preservando los valores históricos, etnográficos y arquitectónicos del hórreo.

 

Contexto patrimonial

 

La Finca de Vista Alegre, conocida históricamente como Finca Simeón, constituye un espacio de gran valor patrimonial y paisajístico. Los primeros registros documentales se remontan al año 1796, cuando aparece citada en planos de la ciudad como Huerta de San Martín. Ya a comienzos del siglo XX, la familia Simeón adquirió la propiedad y la transformó en un pazo con huerta, árboles frutales y diversos elementos singulares, como estatuas ornamentales, un crucero y el propio hórreo, que se cree fue construido de manera simultánea a la residencia, una edificación de estilo colonial datada en 1903, con amplia galería y estancias principales abiertas al jardín mediante un balcón corrido, además de una pequeña capilla.

 

El recinto fue adquirido en 1995 por el Consorcio de Santiago para su rehabilitación como parque público, proceso iniciado en 1999 a partir de un proyecto de Arata Isozaki y César Portela. En la actualidad, la finca se mantiene como un jardín que acoge destacados equipamientos culturales y académicos, como la Casa de Europa, el Centro de Estudios Avanzados, la Escuela de Altos Estudios Musicales y el Museo de Historia Natural, configurando uno de los enclaves más singulares de la ciudad.